Si te quieres mantener vivo será mejor que escuches a tu cabeza y no hagas caso de tus sentimientos, aunque he de decir que los valientes suelen morir.


10 jun. 2011

Un año que se ha pasado volando.

Esa sensación de pena cuando abandonamos algo que nos ha encantado, esa sensación de angusia y claustrofobia cuando sentimos que lo único que quedará de mi frágil burbuja serán solo recuerdos, quedan 4 dias para terminar el cole y aun no me lo creo y que decir de los nervios cuando nos enfrentamos a lo desconocido, la angustia que nos recorre por dentro cuando las cosas van a cambiar, y si, estoy nerviosa, estoy muy nerviosa, porque que va a pasar cuando muera, despues de una vida intensa, me pasará como a los cuerpos que ya se descomponen en el cementerio y no volveré a ser la misma, espero que no, que algo me espere al otro lado, pero no un fantasma con una llaves y una aureola levitando sobre su cabeza, si no espero una vida sin ataduras, en la que el tiempo deje de tener sentido para mi, en la que no necesite dormir porque ni siquiera podré pensar a falta de mi estupendo cerebro que se estará ya pudriendo, una ''vida'' en la que el comer y los instintos dejarán de tener importancia para mi, porque sinceramente, no me imagino mi existencia sin poder contar los años de vida que tengo, una vida en la otra acera en la que no podré enamorarme, ni mirar a los ojos, porque no tendré, ni sentir, porque no tendré cuerpo, ni llorar porque no habrá lágrimas que puedan rodar por mis mejillas echas polvo, me da tanto miedo, sin embargo creo que lo que hace funcionar esta máquina que es mi cuerpo, es una chispa, algunos lo llaman alma, eso si, me niego a pensar que la juzgarán, y que la meterán en un infierno.

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